Edición 164

Después de bucear, sangré por la naríz He notado que a los buzos que recién comienzan a bucear les suele sangrar la nariz después de una inmersión. ¿Por qué se produce esto? A veces, a los buzos (sobre todo a los buzos principiantes) les sangra la nariz después de bucear. Esto se debe principalmente a que desconocen la importancia de compensar los senos paranasales y el oído medio. El barotrauma que se produce al no compensar puede provocar la rotura de los vasos sanguíneos en el revestimiento de la nariz. Estos vasos se encuentran en las membranas mucosas que recubren la nariz y los senos paranasales, y la sangre puede provenir de cualquiera de estas membranas. Este tipo de barotrauma, generalmente causado por aire que queda atrapado dentro de los senos paranasales, no siempre es doloroso, pero la presencia de sangre puede resultar alarmante. En este tipo de lesiones, la sangre también puede fluir por la parte posterior de la garganta o acumularse en los senos paranasales que se encuentran debajo de los ojos y emerger más adelante. También puede convertirse en un medio para el crecimiento de bacterias y producir una infección en los senos paranasales. Las personas con antecedentes de problemas en los senos paranasales, alergias, fractura de nariz o tabique desviado, así como los buzos que están resfriados, pueden tener dificultades para compensar y tener problemas de sangrado de nariz. Lo mejor es no bucear nunca si se tiene un resfrío, congestión nasal o cualquier otra afección que pueda bloquear los conductos de los senos paranasales. Recomendamos un descenso lento y suave compensando frecuentemente para disminuir el riesgo de barotrauma de los senos paranasales. Los buzos que no pueden compensar o que tienen sangrado de nariz frecuente al bucear deben consultar a su médico personal o a un otorrinolaringólogo para realizarse una evaluación. — Dan Nord, EMT-P, CHT ¿Existe alguna razón por la que el agua fría podría aumentar las probabilidades de colapso pulmonar durante el buceo en apnea? He sufrido colapso pulmonar varias veces, pero sólo en agua fría (a una temperatura de alre- dedor de 7°C [45°F]). Estaba a menos de 30 metros (100 pies) de profundidad. En agua cálida, puedo descender hasta 50 metros (165 pies), por lo que creo que el colapso está relacionado de alguna manera con la temperatura del agua. Usted describe la condición como colapso pulmonar, pero parece que la pregunta se trata en realidad de qué podría haberle hecho toser sangre de los pulmones (supuestamente) en las circunstancias que menciona. Si tenemos en cuenta que la profundidad influye de manera variable en el desarrollo de la afección, podría estar sufriendo un tipo de edema pulmonar por inmersión (IPE, por sus siglas en inglés). El IPE es una afección causada por diversos factores; principalmente, es el resultado de la combinación de un aumento en el volumen sanguíneo central, presiones en el pecho y, en el caso de buzos que respiran gas comprimido, una mayor resistencia para respirar. El colapso es un componente importante, pero es sólo una parte de lo que sucede. La inmersión pro- duce un desplazamiento de sangre desde la periferia hasta el centro del cuerpo, y este efecto puede amplificarse en agua fría o replicarse parcialmente si usa un traje húmedo ajustado. La ingesta excesiva de líquidos (hiperhidratación) aumenta el riesgo. En el caso de los buzos que respiran gas comprimido, la carga respiratoria (y, lo que es más importante, el esfuerzo necesario para inhalar) aumenta al sumergirse en el agua, al respirar a través de una boquilla que agrega resistencia (especialmente a medida que aumenta la densidad del gas) y con el esfuerzo físico. 30

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