Edición 165

Otro aspecto de este caso es de especial relevancia para los buceadores recientemente certificados. En los comienzos de la fotografía subacuática, cuando los buceadores usaban rollos de 24 o 36 fotos, las cámaras sumergibles eran una inversión considerable, y era mu- cho más común que los buceadores ya tuvieran amplia experiencia antes de comprarse la primera cámara. Sin embargo, en la actualidad, como demuestra esta buceadora, incluso un buceador recién certificado puede practicar la fotografía subacuática como pasatiem- po —ahora relativamente accesible— antes de haber adquirido una buena noción del entorno, algo que se logra después de muchas inmersiones. Esta falta de experiencia y la distracción que genera tener una cámara dan lugar a una combinación peligrosa bajo el agua. Por lo tanto, se recomienda a los buceadores más novatos que quieren sacar fotos subacuáticas que acuerden un plan de buceo con sus compañeros antes de entrar en el agua, y que tengan muy presente el riesgo adicional que conlleva distraerse. Foto: Ivan Salazar 31

RkJQdWJsaXNoZXIy MTc4MjM=