Edición 165
Adaptación para alimentarse Esta iguana tiene hábitos alimentarios muy especia- lizados; se alimenta de las algas que crecen entre las rocas sumergidas, para ello utiliza tanto su hocico liso y aplanado que le brinda la posibilidad de hurgar entre las grietas y hendiduras de las rocas, como de sus dientes y garras afiladas para rasparlas y arrancar de ellas las algas; aunque se ha llegado a comprobar que pueden también alimentarse de varias plantas terrestres, cuando escasean las algas marinas. Dentro de las iguanas, sólo los adultos machos son capaces de nadar a gran profundidad y pueden aguantar sumergidos por más de 30 minutos en busca de alimentos; las hembras y crías salen a comer cuando baja la marea y las algas quedan expuestas. Poseen glándulas de captación de sal, las cuales se encargan de extraer la sal que se acumula en el organismo mientras se alimenta bajo el agua; en muchos casos la sal es expulsada mediante estornudos, la cual cae sobre la cabeza tiñéndola de un color gris-blancuzco. Foto: Ivan Salazar. Foto: Ivan Salazar. 38
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