Edición 171
Esta alga forma enormes extensiones vegetales enmarañadas que flotan a la deriva porque tie- ne unas pequeñas vejigas llenas de aire que le permite flotar. Estas especies evolucionaron a partir de las que crecían adheridas a las rocas, para hacerse pelágicas. Este “mar flotante” es un ecosistema que acoge a muchas especies, como el pez dorado, el pez volador, crustáceos y tortugas marinas, y les da cobijo en medio del Océano Atlántico. Que se haya desplazado es un desastre ecológico muy grande. Las aguas cristalinas y las arenas blancas del Caribe son resultado de los bajos niveles de nutrientes de la zona. El sargazo invasor genera cien veces más nutrientes de los que requieren estos ecosistemas, por lo que bacterias y otros microorganismos crecen descontroladamente y afectan a las especies nativas, además de entur- biar las aguas. Los científicos están preocupados porque los efectos pueden ser ya permanentes. De hecho, el sargazo ya está afec- tando gravemente al medioam- biente local. Al flotar en las aguas cristalinas donde se encuentran pastos marinos y arrecifes cora- linos, bloquea el paso de la luz e impide la fotosíntesis de las espe- cies locales. Esto es muy grave en el caso de los arrecifes de coral, los cuales pueden perder sus zo- oxantelas, o algas que viven en simbiosis con ellos, y producir la muerte del organismo (blanquea- miento del coral). Además, cien- tíficos mexicanos estiman que las altas concentraciones de amonio y sulfuro de hidrógeno resultado de la descomposición del alga, junto con condiciones de poco oxígeno o eutróficas, están ma- tando a las especies nativas. Mapa de distribución de clorofila del planeta. Fuente: Russ George Las nubes cubren nuestros océanos, y forman parte de nuestro paraguas protector contra la radiación solar que calienta sus aguas. Foto: Russ George Fuente: Globalpossibilities.org Las nubes producidas por el plancton reflejan aprox. el 25 % de la energía del sol. Los esfuerzos del Gobierno, autoridades locales, entidades públicas y privadas han reducido mucho el impacto de esta in- vasión, mediante programas de retirada masiva. Cuando el plancton escasea el planeta tiene problemas La distribución del plancton no es unifor- me en el planeta, y es en las zonas más frías, por su abundancia, donde las aguas son más productivas. El indicador de la presencia en el agua de fitoplancton, sin el cual no puede existir zooplancton, es la clorofila, compuesto necesario para que se pueda realizar la fotosíntesis. Si observamos el mapa de clorofila de los océanos, que es equivalente a observar el mapa del fitoplancton y por tanto de 9
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