Edición 171
todo el plancton, podemos ver que las zonas más verdes están en los polos. Esta es la razón por la que los animales planctónicos, como las ballenas, migran hacia los polos para alimentarse y vuelven a las zonas templadas para reproducirse. No sólo los blooms de algas, el exceso de plancton en algunas zonas del océano, provocan consecuencias negativas. También se producen problemas cuando el plancton escasea. Se sabe que durante los últimos 50 años se está produciendo un descenso a nivel global del fitoplancton de los océanos y se estima que la tasa de reducción es de 1% al año. Para conocer la importancia planetaria que tienen estos diminutos organismos marinos, y poder valorar las consecuencias de su reducción es preciso entender bien los procesos en los que intervienen. El fitoplancton produce aerosoles que generan nubes, las cuales reducen la insolación que recibe el océano. Nuestro planeta no es totalmente azul visto desde el espacio, es un planeta lleno de nubes protectoras, y en realidad los cielos sobre los océanos suelen estar limpios de nubes sólo un 10% del tiempo. Si tenemos en cuenta que el océano cubre el 72% de la superficie del planeta, la reducción en la tasa de plancton del océano significa que se producen menos nubes en una parte muy importante del mismo, y por lo tanto se contribuye al calentamiento global. Sin embargo, el fitoplancton no solamente es vital para mantener la temperatura del planeta, otro be- neficio que nos proporciona es la absorción de CO2 y la generación de oxígeno, como si fuera un enorme bosque marino. Por ello los científicos están muy preocupados por este descenso de plancton a nivel global. Bioluminiscencia nocturna Posiblemente muchos buceadores hayan podido observar en inmersiones nocturnas que el plancton produce su propia luz. Ello es debido a organismos diminutos que generan bioluminiscencia, como es el caso de la chispa de mar o Noctiluca scintillians , que a veces se concentra de manera importante en determinadas zonas, generando un verda- dero espectáculo luminiscente. En el caso de esta especie, tóxica, su presencia constituye una verdadera marea roja. Julio Verne ya habló de este fenómeno en Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino, y lo llamó “balsa de agua que brilla en la oscuridad”. En México es posible visitar algunas playas en las que se produce este fenómeno, en ciertas épocas, cuando sube la temperatura del agua. La isla de Vadhoo en Maldivas es famosa por el plancton bioluminscente que se encuentra en sus aguas. El espectáculo nocturno es impresionante. Autor: Doug Perrin Fuente: Semarnat 10
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