Edición 172

Y especialmente lo parecen los sur- fistas, que manejan las olas como hacen estos animales. Trajes de neopreno .- Por ello una empresa australiana, Shark Attack Mitigation Systems (SAMS) ha desarrollado trajes de neopreno con patrones disruptivos, desde el camuflaje en diferentes tonos de azul hasta los modelos de rayas negras y azules que puede recordar a una serpiente marina venenosa. Curiosamente los peces piloto que acompañan a algunas especies de tiburones tienen esta librea de bandas negras y azules. Barrera antitiburones .- Recientemente hemos tenido conocimiento de una nueva barrera antitiburones, 100% eficaz, según la empresa que la comercializa. Se basa en la estrategia que utilizan las focas que viven en el kelp, las enormes laminarias presentes en muchos ma- res. Estas enormes cortinas de algas permiten a estos mamíferos escabullirse de los grandes tiburones blancos. El nuevo producto se llama “SharkSafe Barrier”. Se trata de una cortina de tuberías negras flotantes en cuya base se disponen imanes a modo se repelente. Resiste el oleaje y no requiere de mantenimiento. La ventaja es que no afecta a otro tipo de fauna que no sean tiburones. El Gobierno australiano está empezando a pensar en usarla. ¿Funciona- rá? Al parecer ya existen estudios que hablan de buenos resultados. ¡El tiempo lo dirá! Neopreno con estrategia de advertencia Estrategia de advertencia en tabla de surf Neopreno con estrategia de camuflaje La nueva barrera Sharksafe a base de tubos de plástico que simulan las laminarias del kelp ¿Son realmente eficaces los sistemas antitiburones? Los fabricantes no garantizan resultados totales en cuanto a que salven vidas humanas. El pro- blema surge por la falta de comprobaciones con humanos en todo tipo de situaciones y frente a diferentes especies, cuyo comportamiento es muy diverso. Las webs de todas las compañías que venden estos dispositivos o sistemas siempre tienen vídeos explicando lo bien que funcionan, y sin embargo no garantizan nada. Se avisa incluso a los usuarios que el uso de estos dispositivos se realizabajosuresponsabilidadyquedebenevitar riesgos innecesarios debidos a la falsa sensación de seguridad que proporcionan. Si el fabricante dice esto, no parece que sirvan para nada. Algunos científicos que trabajancon todos estos sistemas, como Erich Ritter, de la Universidad de West Florida, recomiendan que para evitar accidentes es preciso establecer contacto con el animal, intentar saber el estado anímico del mismo, por suexpresióncorporal, yasí identificar las situaciones de riesgo. Realmente es lo que mismo que nos dicen cuando nos sumergimos deliberadamente con tiburones. Pero claro, esto es válido para los buceadores, y no para nada- dores y surfistas, que son los más vulnerables. Parece pues que tras esta extensa profusión de sistemas actualmente no hay ninguno infalible y quizá los gobiernos de estas zonas calientes estén un poco desesperados y que utilicen un compendio de todas las medidas que hemos expuesto. 20

RkJQdWJsaXNoZXIy MTc4MjM=