Edición 173
Para observar a este enorme mamífero hay que trasla- darse a los puertos Adolfo López Mateos y San Carlos ubicados en Bahía Magdalena. Durante la temporada de avistamiento, se encuentran artesanos locales en los embarcaderos, así los visitantes pueden adquirir souvenirs y deleitarse con la gastronomía local elabo- rada con productos de la pesca del día. Más al norte, en el municipio de Mulegé, se encuentra Guerrero Negro, donde las lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio, decretadas como refugio de ballenas y balle- natos son puntos estratégicos para su avistamiento. Buscando el beneficio y seguridad tanto de las ballenas, de la comunidad local como de los turistas, para realizar los avis- tamientos es necesario contratar a tour operadores que cuenten con todos los requerimientos y permisos solicitados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), quien trabaja en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y con la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR). Foto: Gobierno Baja California Sur Foto: Gobierno Baja California Sur Foto: Gobierno Baja California Sur 20
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