Edición 173

Tapón de oído inesperado SEGURIDAD E l buzo era un hombre de 58 años de edad con aproximadamente 150 buceos realizados durante toda su vida. Tenía hipotiroidismo (niveles bajos de la hormona tiroidea), para lo que tomaba levotiroxina todos los días. No tenía ningún otro pro- blema médico e informó que estaba apto físicamente. Los buceos El buzoyuncompañeroestabande vacaciones enel Caribe y teníanpensadobucear todos losdías.Habíanprogramado dos buceos matutinos y dos por la tarde cada día. Durante su primer buceo, el mar estaba tranquilo y la corriente era mínima. Tras una orientación sobre el lugar y un informe de seguridad, descendieronhastaunaprofundidadde 19,5 metros (64 pies) por 35 minutos mientras respiraban aire. Todo el buceo se desarrolló sin problemas, pero el buzo informó una dificultad leve para compensar su oído derecho. Manifestó que no era suficiente para provo- carle una molestia, ni obligarlo a interrumpir el buceo. No obstante, mientras se quitaba el equipo comenzó a sentirse mareado. El mareo pronto se convirtió en vér- tigo (una sensación de que todo da vueltas) y vomitó dos veces. También tenía dificultad para ponerse de pie. La tripulación del barco colocó al buzo en la posición de recuperación y le suministró oxígeno a la mayor concen- tración posible. Por Marty McCafferty En este caso inusual, un buzo experimentó un barotrauma del oído que fue causado por la acumulación de cera en su canal auditivo. 27

RkJQdWJsaXNoZXIy MTc4MjM=