Edición 173
L a Madre Naturaleza nos muestra sus maravillas de una manera sorpresiva y espectacular. El buceo con escafandra autónoma nos ha permitido disfrutar de la biodiversidad marina, y también de la parte de la belleza subacuática que nos era ajena antes de que el hombre pudiera bucear, resultando que la sumergida es quizá más impresionante que la emergida, por el variadí- simo catálogo de colores y formas que nos encontramos bajo el agua. Cuando hacemos alusión al mundo del color y de las for- mas del mundo subacuático siempre nos acordamos de los camaleones del mar, los opistobranquios, con sus variadí- simas formas y colores: es como si el mar hubiera querido sembrar sus fondos de coloridos tesoros para el disfrute de los humanos curiosos. En el mar nada es lo que parece, todos los organismos jue- gan a algo: mientras que algunos se muestran ostentosos, con su riqueza colorida, otros juegan al disimulo. Opistobranquios o Babosas de mar Aclaremos primero la diferencia entre babosas de mar u opistobranquios y los nudibranquios, porque para los bu- ceadores estos conceptos no siempre están muy claros. Es muy sencillo, las babosas de mar u opistobranquios son un grupo amplio de más de 5000 especies, dentro de los cuales están los nudibranquios, con cerca de unas 2000 especies, siendo el grupo más evolucionado. La palabra opistobranquio deriva del griego ophisten , que significa detrás, por lo que es un animal con las branquias hacia atrás. Tienen la característica de que tan solo algunos de ellos han conservado la concha típica de los moluscos (y si la conservan es muy reducida), tienen colores y formas llamativas, y su tamaño no suele ser muy grande. Sin embargo presentan órganos comunes a casi todas las especies que nos permiten identificarlos: los “rinóforos” (o “cuernecitos”) con función sensitiva, junto a la cabeza; la boca, en la parte delantera del animal, que a veces presenta tentá- culos orales; el manto o masa principal del animal; la “corona branquial” (o “penacho”) en la parte trasera; el pie o parte trasera del manto; y los “cerata” (o “pelillos”), que sobresalen del manto y que tienen función respiratoria, defensiva y que también son extensiones del sistema digestivo. La palabra nudibranquio es muy conocida entre los buceadores y seguro que todos sabemos que significa “branquias desnudas”. Unas nociones de su anatomía En cuanto a la anatomía de los opistobranquios, la variedad de formas y colores son su caracte- rística principal. Foto: Luis Abad Foto: Luis Abad 6
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