Edición 174
Los materiales se obtuvieron mediante captadores de aerosoles y boyas marinas, los cuales se establecieron en un transecto oceánico que va desde las islas Canarias (al suroeste de la Península Ibérica) y las de Cabo Verde (al noroeste de la costa africana y desierto del Sáhara) hasta el Caribe, cerca de Venezuela, siguiendo dicho transecto la ruta de los vientos Alisios quienes arrastran el material muestreado. Los científicos consideran importante conocer la composición de las partículas del polvo mineral, cómo se transporta y los efectos que generan en aquellos puntos del planeta donde se depositan. En la actualidad, el equipo analiza el tamaño de las partículas, la composición de cada una de ellas y su nivel de movilidad según dicha composición. Asimismo, se aprovechará para estudiar cómo se transportan las partículas procedentes de los incendios ubicados al sur del Sáhara, para así analizar su composición orgánica. El objetivo final es entender los procesos actuales para poder hacer una reconstrucción de los cambios climáticos en el pasado y poder, de este modo, predecir los procesos y tendencias del futuro. Fuente UAB Con los datos recolectados del material suspendido entre Africa y América procedente del Sáhara, los científicos podrán reconstruir los cambios climáticos del pasado y predecir las tendencias del futuro. I Imagen: NASA Hay pruebas de que parte del polvo africano, sirve como una fuente de nutrientes para la vegetación de la selva amazónica. No todo es maligno con el polvo que genera el Desierto del Sáhara. El polvo, regulador del clima El polvo atmosférico contribuye al enfriamiento del planeta debido a que, suspendido en la atmósfera, realiza un efecto de pantalla, reflejando la luz solar hacia el espacio; además al depositarse en los océanos, los nutrientes que aporta permiten fertilizar el mar y contribuyen a una mayor productividad de algas, que absorben el CO2 de la atmósfera. 33
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