Edición 175

El ojo del pulpo es muy evolucionado y según los científicos son capaces de ajustar el espectro de luz que perciben para adaptarse a la profundidad a la que viven. Es el invertebrado con un cerebro más desarrollado y complementa esta capacidad con unos ojos muy evolucionados y un sistema de tacto magnífico, lo que le permite tomar decisiones con precisión y rapidez. El pulpo común, Octopus vulgaris , presente en las costas peninsulares españolas , puede llegar a medir un metro y es el que habitualmente está presente en nuestra gastronomía. En Canarias (islas africanas de España) podemos encontrar en las inmersiones otra especie de pulpo, la lla- mada “fabiana”, Callistocopus macropus , que se diferencia del pulpo común por tener un color rojizo, y motas blancas, siendo de menor tamaño que el común. Se observa cerca del ojo la textura que pueden adoptar en la piel para camuflarse. La “fabiana” es una especie de pulpo que se puede ver en inmersión en Canarias. Su color la hace inconfundible. Foto: Pilar Muñíz Foto: José Calderón El ojo del pulpo es tan evolucionado que se ajusta a la luz que percibe y adaptarse a la profundidad que se encuentra. Foto: Ivan Salazar / Mare Nostrum Expediciones 23

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