Edición 175
Los calamares tienen un cuerpo alargado y dos aletas laterales. Foto: Pilar Muñiz Los calamares Pulpos y sepias son frecuentes en las inmersiones peninsulares españolas, y sin embar- go el buceador que ha visto calamares puede considerarse afortunado, pues son más difíciles de ver, por sus hábitos natatorios pelágicos. Los calamares o téutidos deben su nombre al hueso calcáreo interno que tienen en lugar de cocha, llamado “cálamo”, que significa pluma o caña en latín. Tienen dos tentáculos musculados dotados de ventosas, que si se arrancan no vuelven a regenerarse, y ocho brazos. Son exclusivamente carnívoros y se alimentan de peces e invertebrados, que capturan con sus dos tentáculos. Son voraces, de movimientos muy rápidos y con crecimiento muy lento. La mayoría viven un año y mueren tras desovar, aunque algunas especies pueden vivir dos o más años. Foto: Ivan salazar / Mare Nostrum Expediciones Los cromatóforos le permiten tener tonalidades fluorescentes. 24
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