Edición 176

Al copular, el macho agarra con su mandí- bula a la hembra por su aleta pectoral, la voltea y ésta entra en inmovilidad tónica, se deja de mover y baja su metabolismo, lo que facilita la introducción de uno de los gonopterigios en su cloaca. Mauricio nos enseña una foto de un tibu- rón blanco con los gonopterigios abiertos. “Es la única que tenemos en la que se apre- cia esta disposición. En Revillagigedo, donde también estudia- mos otros tiburones, hemos observado el cortejo de otras especies, como el sedoso, el tiburón de galápagos y el puntas blancas de arrecife. Tiene una quilla en su base, donde se an- clan todos los músculos de la misma, que le ayudan a propulsar su potente natación. Su primera aleta dorsal, la más famosa, le permite estabilizarse, y sus aletas pectora- les le ayudan a maniobrar. Reproducción muy desconocida Las aletas pélvicas son muy importantes para la identificación de machos y hem- bras. Los machos tienen dos apéndices en su extremo, los gonopterigios o claspers, que son sus órganos reproductivos, que utiliza para fecundar a la hembra. Poster: SEMARNAT El tiburón blanco está protegido en México Es precisamente ese color de su vien- tre el que ha servido para darle su nombre común. Su parte superior es oscura y ello le sirve como camuflaje, mimetizándose con las aguas oscuras del fondo cuando se le observa desde arriba. Todo en este animal está diseñado a la perfección para la caza de sus presas. Sus arcos branquiales, al final de la ca- beza, son grandes porque tiene un alto requerimiento de oxígeno. Su potente cola es homocerca, con lóbulo superior e inferior muy similares. Partes del tiburón Fuente: canal de YouTube de Pelagios Kakunjá 19

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