Edición 176

Algunos buzos ya con canas en el cabello, cuentan cómo era bucear con más de veinte meros alrede- dor de ellos, sin embargo, el desconocimiento de su biología y errores en el manejo de su pesquería han sido las principales causas de la disminución de las poblaciones de esta especie. En los Estados Unidos se prohibió su pesca en 1982 y la Unión Internacional para la Conser- vación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) le asignó la categoría de especie en peli- gro crítico de extinción. En México, afortunada- mente existen todavía algunos sitios que tienen poblaciones estables de esta especie, por lo que estamos a tiempo de conocer mejor su biología, aprender a manejarla y conservarla de una mane- ra sustentable. En las costas del Pacífico de la Península de Baja California, existen algunos sitios en donde puedes bucear con ellos, Isla Natividad, Arrecife de Sacra- mento y Punta Baja son algunos lugares en donde tienes una alta probabilidad de encontrarlos. Con base en observaciones de los pes- cadores y de algunos investigadores, se tiene información de que los meros son fieles a los sitios de alimentación y de reproducción. En 2017 iniciamos un proyecto de investigación para comprender la his- toria de vida de los meros gigantes y generar la información necesaria para conocer el tamaño de sus poblaciones. Con el apoyo de instituciones acadé- micas, organizaciones de la sociedad civil, entidades del gobierno estatal y federal y principalmente de las coope- rativas pesqueras y sus comunidades, hemos establecido un programa de monitoreo permanente de la pesque- ría y de registros visuales de la especie, donde los buzos de las comunidades son los que realizan las observaciones y los monitoreos. Después de un año de recabar infor- mación y establecer colaboraciones, organizamos una expedición de buceo a cuatro comunidades de la Península de Baja California para poder registrar su presencia, comportamiento y com- pilar un registro de imágenes en foto- grafía y video. Este proyecto está recolectando in- formación que ayudará a compren- der más de la biología, distribución y abundancia de esta especie (www. merogigante.org ). Las comunidades mantienen un registro del avistamiento del mero gigante. La expedición consiste en registrar: comportamiento, presencia e imágenes. Distribución del Mero Gigante en la península de Baja California. 9

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