Edición 182

Existen factores como: contaminación, calidad del agua, sedimentación o alteración de hábitats, que tienen efectos sobre la salud de los corales. Los corales que aparecían con esta parti- cular marca se encontraban en especial en zonas someras (3-4 metros) y en los bor- des del arrecife más cercanos a la playa. La coloración era bastante llamativa y evidente solo en la parte inferior de las ramas de las colonias. Pero ¿Todo lo que brilla es oro? A partir de la primera serie de observa- ciones, los autores comenzamos a llevar un registro de la cantidad de corales que presentaban esta condición, y empleando muestreos con transectos y cuadrantes, se registró que, en el arrecife de Calerita, en B.C.S. al menos el 60% de las colonias del coral risco presentaron la pigmentación. Consultando la bibliografía especializa- da, encontramos que esas marcas han sido descritas como señal de enfermedad llamada “pink line” (línea rosa), la cual nunca se había registrado para el Golfo de California. Este síndrome se registró por primera ocasión en 1996, afectando a corales de crecimiento masivo (género Porites) en el Mar de Arabia (Islas Lakshadweep). El padecimiento se relaciona con el au- mento de nutrientes en el agua, que a su vez favorece el incremento poblacional de distintos tipos de cianobacterias, las cuales afectan las colonias de coral. Esta perturbación se caracteriza por una banda de 2 a 10 mm de ancho de color rosa (de ahí el nombre), que separa el tejido de color y morfología normal, del tejido muerto del coral. Una vez que la “línea rosa” se presenta, la parte sana del coral es rápidamente colonizada por los filamentos de cia- nobacterias y varios hongos, y gradualmente va muriendo y desapareciendo, dejando solamente el esqueleto, el cual se vuelve muy frágil. Foto: Arturo Hernández / COBI Foto: Arturo Hernández / COBI Registro de la cantidad de corales que presentan la condición de "Línea Rosa" 36

RkJQdWJsaXNoZXIy OTE4NTg1