Edición 182
Esta enfermedad suele afectar solamente a ramas individuales del coral risco Pocillopora , tal como fue observado en La Paz; sin embar- go, puede extenderse al resto de la colonia y causar mortalidades parciales o totales. Aunque el fenómeno ya fue descubierto en distintos puntos cercanos a la ciudad de La Paz, en este momento se desarrollan investi- gaciones para caracterizarlo mejor y denotar si puede convertirse en un peligro relevante para los arrecifes del Golfo de California. Lo observado coincide con otros reportes de la “banda rosa”, donde se reporta esta enfer- medad en colonias de coral en sitios someros y en temporadas en las que el agua alcanzaba sus registros más altos, además que en estos sitios se presentan descargas de agua con ex- ceso de nutrientes y contaminantes, los cuales aceleran la propagación de esta enfermedad. Además, el cambio climático está generando un impacto devastador en los frágiles ecosis- temas de arrecifes de coral, ya que causa un aumento de la temperatura superficial de los océanos, fenómeno que facilita la ocurrencia de la enfermedad de “pink line” y puede dis- minuir abundancia y diversidad de los arrecifes coralinos. Resulta que no todo lo que brilla es oro y que el mecanismo de formación de la bandera rosa en corales es una alerta temprana para proteger a los corales, ya que el aumento del CO 2 atmosférico podría inducir trastornos fisiológicos similares a los del fenómeno del “pink line” y amenazar su supervivencia. Con esta historia resaltamos la importancia y responsabilidad que recae sobre nuestros hombros como buzos recreativos. Como testigos privilegiados de nuestros mares, tenemos el poder de ser los ojos (aunque a veces se empaña el visor) en la identificación de fenó- menos inusuales en los arrecifes y otros ambientes submarinos que exploramos. En un contexto donde los presupuestos y fondos para la investigación científica se ven cada vez más limitados, los investigadores se enfrentan a dificultades para estar presentes en todos los sitios de interés. Aquí es donde nosotros, como buceadores recreativos, podemos marcar la diferencia. Al participar en programas de ciencia ciudadana y buceo re- generativo, generamos un impacto positivo al proporcionar información valiosa a investigadores y expertos. Nuestro tiempo en el agua, nuestras observaciones detalladas y nuestros aportes pueden llenar los vacíos que los científicos a menudo no pueden llenar por sí mismos debido a su tiempo limitado en el mar. No subestimemos el poder de nuestra observación y participa- ción. Cada registro, cada identificación precisa, cada información proporcionada puede convertirse en una parte importante para comprender los fenómenos submarinos y proteger los ecosiste- mas marinos. Seremos buzos activos en la creación de conocimiento y apasionados defensores de nuestros océanos. Juntos, podemos contribuir a un futuro sostenible y preservar las joyas submarinas para las generaciones futuras. u ver video Video: Arturo Hernández / COBI 37
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