Edición 190
Fue un antes y un después para los arrecifes del Caribe. A pesar de in- tentos de recuperación, nunca vol- vieron a los niveles previos. En 2022, otra crisis golpeó: un pro- tozoo ciliado causó una nueva mor- tandad masiva, aunque menos uni- forme que la de los 80. En algunos arrecifes el colapso fue casi total; en otros, los erizos sobrevivieron con densidades bajas. Aun así, Diadema persiste. Más frá- gil, pero presente, recordándonos que su historia es también la historia de la salud arrecifal. El enemigo emergente: el sargazo El sargazo no es nuevo en el Cari- be, pero en el Caribe mexicano la primera gran arribazón ocurrió en 2015. Desde entonces, salvo un breve res- piro en 2016 y 2017, no ha dejado de llegar. Lo que parece solo un alga en la pla- ya es en realidad un transformador del ecosistema. Al descomponerse, el sargazo con- sume oxígeno, libera materia orgá- nica y cambia la química del agua, en ocasiones con metales pesados como el arsénico. En superficie huele mal (ácido sulfhídrico con olor a huevo podrido); bajo el agua, provoca hipoxia, turbidez y estrés para peces, invertebra- dos, pastos y corales. El menú en tiempos de sargazo. En arrecifes turísticos , bajo alta presión humana, el guardián espinoso expande su dieta para sobrevivir. En arrecifes menos visitados , donde el sar- gazo se acumula sin manejo, su alimentación se contrae, mostrando límites a su capacidad de adaptación. En áreas naturales protegidas , los resultados son mixtos: a veces mantiene flexibilidad, otras colapsa. Es decir: el sargazo no golpea igual en todos lados, y el erizo nos lo dice. Foto: Alicia C. Díaz. Ecosur ¿Sabías que…? Al Tripneustes ventricosus muchos buzos le dicen “erizo barbas de viejo” o “erizo coleccionista”. Porque suele cubrirse con fragmentos de pasto marino, conchas o trozos de coral. Ese hábito, conocido como covering, lo protege del sol y de depredadores, además de darle un as- pecto inconfundible. Durante la mortandad de los 80, muchos arrecifes cambiaron de fase en menos de un año: de jardines de coral a campos cubiertos de algas. Desde entonces, el Caribe nunca ha sido el mismo; y ahora, con el sargazo, las cianobacterias y los lixiviados cargados de sedimento y me- tales, la historia se pinta marrón. Foto: Ivan Salazar G. Tripneustes ventricousus Tripneustes depressus Foto: Pedro Medina R. ...Debajo de la marea marrón del sargazo. 16
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