Edición 190
¿Qué dicen los primos de Diadema ? En la laguna arrecifal (ese tramo somero entre la playa y la rompiente) Diadema antillarum casi siempre comparte escena con cuatro vecinos puntuales: Echinometra lucunter, Echinometra viridis, Eucidaris tri- buloides y Tripneustes ventricosus . Cada uno reacciona distinto a los disturbios: algunos amplían lo que comen y muestran resistencia, otros se vuelven más sensibles y reducen su dieta. En conjunto, dibujan un mosaico de resiliencia y vulnerabilidad que nos ayuda a leer cómo cambia el arrecife entre la orilla y la barrera coralina. Lo que nos cuentan los erizos Los erizos también “hablan” con lo que comen. Cuando el arrecife está sano, tienen varias opciones y su dieta es diversa; cuando el eco- sistema se degrada, esas opciones se reducen y su alimentación se vuelve limitada. En la práctica vemos tres señales útiles: Menú que se encoge : menos op- ciones disponibles, alerta de em- pobrecimiento del hábitat. Menú que se abre de golpe durante un disturbio (p. ej., sargazo): es flexibilidad para sobrevivir, no “bonanza”; el erizo prue- ba de todo porque el sistema cambió. Menú amplio y estable en un arrecife sano : acompaña a hábitats más diversos y menos presionados. Hoy, lo más grave es que ya no son solo macroalgas: también proliferan cianobac- terias y sedimento, que asfixian aún más a los corales. Y ahí están los erizos, centinelas silenciosos que nos avisan cuando algo no anda bien bajo la superficie. Más información: Nancy Cabanillas Terán Departamento de Sistemática y Ecología Acuática Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) Ecotrófica_Ecosur Lab. ncabanillas@ecosur.mx Foto: Isabella Pérez Posada Ecosur Foto: HBahena. Ecosur Erizo lápiz o de palo. Eucidaris tribuloides Obteniendo muestras. 17
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