Edición Cenotes Primera parte
A esto último, se piensa que existían en el período prehispánico determinados rituales en los que los antiguospobladores rompían las vasijasque tenían la función de transportar agua, y dispersaban los restos por la cueva a manera de ofrenda, por lo que se esperaríaquede lamismamanera se rompa el jarro del cielo, y por tal efecto se disemine agua a la tierra a través de las lluvias, y esta situación también pudo presentarse en los cenotes. Es interesante mencionar que enmuchas de estas piezas seobservaunaovarias perforaciones inten- cionales llamadas arbitrariamente “matadas”. Al respecto, se ha especulado acerca de la razón de realizarle las oquedades a las vasijas, y una de las hipótesis nos hablaque al aplicarle estaoperación, perdían el alma, y por consiguiente el final de su vida útil había llegado. Es posible que la perforación de estos objetos nos remita a al- gún ritual que liberaba las energías inherentes a las vasijas. Esta situación no es exclusiva, pues se conocen muchos artefactos cerámicos provenientes de tumbas que fueron perforados por medio de un golpe preciso y bien calculado, y al respecto, se piensa que los Mayas consideraban que los seres vivos y los ob- jetos tenían un “alma”, y posiblemente al realizar esta acción lo que se intentaba era liberar esa substancia divina del artefacto. Por otra parte, sabemos que algunos de los rituales de los Mayas en el período prehispánico iniciaban a partir de la extracción de agua pura y virgen llamada “suhuy há”, misma que era obteni- da de cenotes o cuevas secretas, a los que no accede la luz, las mujeres o cualquier elemento que pueda corromperla, siendo que este líquido era obtenido directamente por los hmen´oob o sacerdotes Mayas. Además de ello, estos sitios cumplían con una función ritual importante que estaba relacionada con el ciclo de las lluvias y la cosecha. Curt Bowen descendiendo al Cenote San Manuel. © INAH-SAS. ¿Será que este cenote fue utilizado para esos fines? Por el momento no lo sabemos, pero lo que si podemos mencionar, es que todo parece indicar que este cenote tuvo un carácter ritual, puesto que la enorme concentración de vestigios cerámicos de ninguna manera se debe a que accidentalmente hayan caído, pues difícilmente en el período prehis- pánicosepresentabantales accidentes, y esto lo vemos reflejado en muchos cenotes de diversas zonas, los cuales, a pesar deestar rodeadosde infinidadde estructuras prehispánicas, y de donde seguramente obtuvieron agua para su consumo, no hemos encontrado evidencia de este tipo. Foto: Sergio Grosjean Foto: Sergio Grosjean 26
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