Edición Cenotes Segunda parte

Dos meses después, en enero de 2010, Pilar Luna † me llamó para decirme que el INAH había decidido proporcionar a nuestro grupo de exploradores un curso de "Registro Arqueológico Subacuático", con la Nautical Archeological Society (NAS), para que pudiéramos ayudar y apoyar con mayor sustento a los arqueólogos y científicos que participan en un proyecto de esta envergadura. Así que invitamos a 10 candidatos que cumplían los requisitos para formar parte de ese equipo de buceo. Después de tomar este curso, fuimos reconocidos oficialmente como parte de este pro- yecto multidisciplinario, convirtiéndonos en los ojos y las manos de los paleontólogos y arqueólogos que por las características tan complejas del lugar, no pudieran ser capaces de llegar físicamente y hacer estudios in situ. En los siguientes meses invitamos a participar a otro arqueólogo: Dominique Risolo Ph.D. que trabaja para National Geographic y era conocidopor el INAH; considerandoqueNat. Geo. podría financiar el proyecto. Después de meses de reuniones y negociaciones entre el INAH (autoridad federal) y la National Geographic (patrocinador), se pudo establecer un acuerdo y un camino a seguir, participando nosotros como buzos exploradores y capacitados en el tema de arqueología subacuática. El nombre de este nuevo proyecto científico multidisciplinario fue " ProyectoArqueológicoSubacuáticoHoyoNegro, Tulum, Q. Roo”. ¿En qué consiste el Proyecto Arquelógico Subacuático Hoyo Negro, Tulum? Una nueva fase del proyecto comenzó cuando empezamos a trabajar en coordinación con el INAH y National Geographic. En 2011 los patrocinadores comenzaron a cubrir algunos gastos y así tener disponibilidad de los gases como: el oxígeno y helio para respirar en profundidad. Empezamos a notar ciertas afectaciones enel sitio ocasionados por las burbujas de nuestros tanques de buceo, por lo que decidimos cambiar de circui- to abierto a un sistema de circuito cerrado; este sistema se llama rebreather y recicla los gases, lo que significa que no hay burbujas que dañan el medioambienteygranahorroeconómicoalhaber menor consumo de un gas tan caro. Larecientepublicacióndenuestrodescubrimiento en la revista Science Magazine es un gran logro que resume todo el trabajo que hemos hecho. Esto me hace aún más orgulloso, sabiendo que se podían hacer las cosas correctas, poniendo todas laspiezas juntas, paraentenderunpocomás sobre nuestra historia humana. ¿Cómo te sientes al entrar en la cueva, y saber lo que se ha descubierto en ella? Cuando comencé a explorar cuevas, nunca pensé que iba a encontrar algo tan significativo comoun cráneo humano. Fue suficiente la satisfacción de ser capaz de explorar. Yono estaba buscandomás. En algún momento, la exploración se convierte en la forma de mantener el reto de mi profesión, siempre saber más, sin saber nunca lo que podría venir después. Seguramente al igual que mis compañeros, me sientotanhumildeypequeñoenestegranespacio de cientos de miles de años de antigüedad. Los exploradoresdecuevas subacuáticos tenemos la satisfacción de hacer algo que no muchas otras personas pueden hacer y compartir mucho de nuestra labor para toda la gente. Para proteger y preservar los vestigios encontrados en los sitios arqueológicos de Ich Balam y Hoyo Negro, el acceso esta restringido sin importar el nivel de entrenamiento que se tenga. Foto: Roberto Chávez Arce Con la habilidad de Alex Alvarez se diseñó y construyó una escalera de acceso y una plataforma flotante a 10 mts. por debajo de la superficie. Roberto Chavez bajando con equipo de circuito cerrado para llegar y fotografiar el Hoyo Negro y todo lo que en él se ha encontrado. 12

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