Edición Cenotes Segunda parte
L a actual problemática de los cenotes consiste en el saqueoydestrucción, tanto devestigiospaleontológicos yarqueológicos, así comoen su contaminación, y en que día a día se atenta contra la fauna endémica que en ellos habita. Esta situaciónsederivade laacción dealgunosquecarecendel sentido de preservación y del saber; los cuales sustraenvestigiosdediversa índole como si reclamaran un tro- feo; también de los que desechan los residuosde sus granjas almanto freático y construyen sobre estas cavidades. No ajeno a estos problemas, algu- nos propietarios de la tierradonde se localizan cenotes, los utilizan como sumideros y tiraderos de basura; resultado también, de la falta de conciencia, control y poco interés por parte de algunas insti- tuciones gubernamentales. Es así, que trataremos de exponer brevementealgunasmedidasemer- gentes que se podrían implantar, mientras las autoridades estruc- turan un plan multidisciplinario que garantice la permanencia y estabilidad de los cenotes. Antecedentes De acuerdo con los últimos infor- mes de la Secretaría de Desarrollo UrbanoyMedioAmbientedeYuca- tán(SEDUMA), hay registradosmás de 2,400 cenotes, distribuidos a lo largo y ancho del estado; destacan- do una peculiar concentración en la región norte, donde se asientan las comunidades de: Homún, Cuza- má, Tekit, Sanahcat, Huhí y Sotuta, entre otras. En el estado de Quintana Roo hay censados aprox. 1800cenotes.Noobstante, lascantidades señaladas se calcula que en la península de Yucatán podrían haber hasta 10,000 de estos cuerpos de agua. Desde tiempos ancestrales estas formaciones naturales han sido aprovechadas de diferente manera: ya sea para el consumo humano y ritual del líquido vital, hasta la utilización en el presente en las llamadas actividades ecoturísticas; mismas que en fechas recientes han proveído sustento a numerosas familias de los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. En el período prehispánico los Mayas utilizaron los cenotes como fuente vital para su supervi- vencia con gran significado religioso y cultural. Actualmente siguen teniendo una enorme im- portancia en el Mundo Maya; aunque subsisten ciertas prácticas de su antigua veneración, es claro que su significado dista mucho de lo que eranpara los pobladores de antes de la conquista europea. Desde el contacto con Europa hasta su inde- pendencia de la corona española, y aún en el presente, el territorio que hoy conforma la re- pública mexicana ha sido objeto de constante destrucción y saqueo por parte de nacionales y extranjeros, que han visto el patrimonio cultural como un botín que debe ser explotado de forma irracional. Como ejemplo, se puede citar los trabajos que se realizaronpoco antes y después de iniciar el siglo XX en el cenote sagrado de Chichen Itzá, en los que se obtuvieronmiles de piezas prehispánicas que finalmente acabaron en el extranjero. A mediados del mismo siglo comenzaron a arribar a la península de Yucatán exploradores queposeíanequipoautónomodebuceo, inician- do al igual, en forma sistemática por yucatecos las primeras exploraciones en los cenotes de la península. A partir de ese momento comienza una nueva fase del conocimiento de estas cavidades, pero a la vez también de la destrucción y robo de la naturaleza implícita, ya sean: estalactitas, arte- factos paleontológicos o elementos culturales arqueológicos dentro de ellas. Foto: Sergio Grosjean A. Clara muestra de la falta de un objeto, el cual fue removido de un lugar que seguro permanecio por mucho tiempo. 32
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