Edición Cenotes Segunda parte
Es importante señalar que los buzos que estánmanipulandoy robando los objetos son comúnmente gente pre- parada y con cierto nivel académico, y al menos en el estado de Yucatán son profesionistas; a diferencia de los saqueadores que se han identificado en Guatemala y México; los cuales no fueron a la escuela, no aprendie- ron algún oficio y no tenían trabajo, por lo que vieron la oportunidad de mantener a su familia en el saqueo de sitios arqueológicos. La diferencia de tonalidad en una parte de estas vasijas, muestra que fueron removidas de su lugar original; seguramente lo que contenía dentro de ellas fue retirado y con ello la imposibilidad de conocer parte de nuestra historia. Gracias a las características de los cenotes como: falta de luz, condicio- nes químicas del agua y sedimentos finos, se ha logrado la preservación extraordinaria de evidencia arqueo- lógica y paleontológica depuesta en su interior, lo que ha permitido el hallazgo de fósiles de millones de años; de huesos humanos de más de 13,000 años de antigüedad, así como vestigios de las etapas prehispánicas, coloniales, independiente y contem- poráneas. Problemática Por desgracia la práctica del buceo en cenotes no está limitada a la in- vestigacióny al placer con sentidode preservación; estedeporteescadadía más evidente debido a que son más accesibles los precios de los equipos; a la publicidad que se le da, así como a lamayor capacitaciónpara acceder a estas cavidades. Lamentablemente, parte de los bu- ceadores que la realizan no toman conciencia del valor de la formación naturalnidel contenidoensuinterior, y muchas veces destruyen y roban partedesuhistoria. Todoello, aunado a lapocadisposiciónque seha tenido para realizar la exploración y registro pertinente de ese patrimonio, así comopor la faltade conciencia entre la sociedad sobre su preservación. Si hacemos un comparativo y sabemos que una parte de estos saqueadores de cenotes no es gente que ve como “modus vivendi” esta actividad, creemos que hay mejor pronóstico para evitar este problema, y lo que hay que hacer es desarrollar y aplicar programas de concienciación En el pasado la falta de “tacto” y autoritarismo mal enfocado de algunos empleados del INAH ocasionó que los espeleobuzos que realizaron descubrimientos en los cenotes optaron por no reportar sus hallazgos por temor a ser sancionados, lo que complica todavía más la situación. Foto: Sergio Grosjean A. Prueba de esto son los muy escasos reportes, así como los registros siste- máticospara surecuperación. Situación similar sucede en las cuevas secas, don- de el acceso es aún más sencillo pues lo único que se requiere es un guía, una lámpara y las ganas por conocer y experimentar las sensaciones que se disfrutan en estas “galerías”. Corroborando lo citado, en una expe- dición que realizamos, nos encontra- mos que en el cenote “Kanun Ch'e'en” hay una clara evidencia de saqueo de vestigios arqueológicos, en la cual identificamos tanto espacios donde se ubicaron en el pasado vasijas mayas y hoy ya no están, hasta los llamados pozos de saqueo. Situación similar en cuanto a condi- ciones de robo y remoción de artefac- tos prehispánicos presenta el cenote “Canun”, el cual fue locación de un importante proyecto de investigación donde se obtuvo importante informa- ción arqueológica y paleontológica. Finalmente, y para aderezar esta colec- ciónde impunidades, enel cenoteKam- bul ubicado en la comisaría de Noc-Ac, encontramos en fechas recientes una impresionante cantidad de huecos en lasparedesque tuvieroncomofinalidad obtener vestigios paleontológicos, al gradodeutilizarexplosivosparaobtener bloques depiedra y llevárselos para lue- go sustraer esta importante evidencia. 33
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