Edición Cenotes Segunda parte
Se llevó a cabo esta investigación gracias al jefe del departamento, Lic. José Antonio Ruiz Silva “Chepo”, quien se ha apoyando en el trabajo de los exploradores que concurren a la región, tal es el casodel grupo con- formado por Curt Bowen y Walter Pickel, de la Advanced Diver Maga- zine, espeleobuzos que identificaron los restos arqueológicos. Entre 2011 y 2012, se llevaron a cabo dos temporadas de campo en las que participamos de forma coordinada la Subdirección de Arqueología Suba- cuática en la Península de Yucatán (INAH), la SEDUMA, los descubri- dores Bowen y Pickel y la comunidad de San Manuel, llevando a cabo el registro del cenote y los elementos culturales identificados. El cenote es una dolina que aún conserva su techo. El accesoa suespejode agua es a través del brocal de cemento de un pozo moderno por medio del cual se desciende mediante rapel 10 metros. Cuenta con una amplia bóveda en donde se han formado estalactitas y se descuelgan desde la superficie raíces. La luz penetra por el brocal del pozo y por la oquedad causada debido al derrumbe de parte del techo. La profundidadmáximadesde el espejode agua es de 24 mts. El agua posee una corriente débil con dirección norte-sur, la temperatura oscila entre los 23 y 24°C la cual disminuye en invierno. Su fondo es lodoso y la topografía del suelo cuenta con pendiente que aumenta hacia el monte de debri. El cenote "San Manuel" fue identificado por el De- partamento de Conservación y Manejo de Sistemas Kársticos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Estado de Yucatán (SEDUMA), en el marco del programa para la atención integral de los cenotes en la entidad. Perspectiva de La Planta Cenote San Manuel, Tizimín, Yucatán. © INAH-SAS. Dibujo: Octavio González Curt Bowen descendiendo al Cenote San Manuel. © INAH-SAS. Foto: Rocío Escalante Posse En el fondo del Cenote se localizaron 10 vasijas de diferente forma y decoración como estas vertederas. Foto: Curt Bowen 41
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