Edición Cenotes Segunda parte

Y no podemos conservar aquello que no conocemos. Sin embargo a los humanos… ¡buscar es lo que nos encanta! Con esta motivación diseñé el protocolo para la prospección eco- lógica de un sistema anquihalino. Simon Richards es un explorador experimentado, con una pasión por la hidrogeología de la península de Yucatán, que tuve la fortuna de conocer hace un par de años en la antigua ciudad maya de Tulum. Le platiqué el proyecto, y él escogió el lugar: "Sistema Crustacea" . Temperatura, salinidad y oxígeno son variables ambientales que pueden determinar la interacción de los organismos con el medio. Para registrar el comportamiento de dichas variables se utiliza una sonda multiparámetro con sistema de captura de datos. Recorreríamos la cueva corriente abajo en dirección del mar por un pasaje que Simón conocía; pasaríamos otro cenote y buscaríamos la salida al mar. Sería un viaje sin retorno. En nuestro recorrido haría- mos un reconocimiento y conteode formasdevidaque están restringidas a la cueva (propiamente llamados es- tigobios) además de hacer un registro fotográfico y de presentarse la oportunidad, colectaríamos organismos en un coprofrasco. A la mañana siguiente ca- libramos la sonda y fuimos a recoger nuestros tanques dobles y estación, prepara- dos con aire enriquecido en oxigeno (EAN 32). P arafraseandoaShakespeare, diríayo:Unecosiste- ma es un escenario y los organismos los actores. Absorbido por el misterio abominable del "ser biológico", libro en mano, miré por la ventana, mil pies hacia abajo. La selva era un telón de terciopelo verde, corroído por el tiempo y la lluvia que han abierto pequeñas ventanas al azar, a travésde las cuales, sigilosos espectadores nos sumergiremos en la historia. El objetivo general de la inmersión era realizar la prospección ecológicade un sistemaanquihalino, a lo largo de un transecto que comenzara en un cenote tierra adentro y saliera a la laguna arre- cifal por el manantial submarino. Cenote Un sistema anquihalino La palabra “cenote” del maya yucateco, dzonot o ts´ono´ot ,sirve para nombrar en general los cuerpos de agua que se han formado por la disolución de la roca calcárea, mediante la co- rrosión química generada por la lluvia a lo largo de miles de años. Los cenotes son ventanas de largos y complejos sistemas de flujo horizontal, que con túneles dendríticos descargan el agua de lluvia acumu- lada, en el mar. Se les nombra como "Sistemas Anquihalinos" a aquellos cuerpos de agua subterráneos con aberturas hacia un ecosistema terrestre (la selva por ejemplo), y que al mismo tiempo presentan una comunicación subterránea con el mar. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación IUCN (por sus siglas en in- gles), los sistemas anquihalinos junto con los abismos oceánicos son los ecosistemas menos estudiados. Hicimos los últimos ajustes al equipo y al sensor multiparámetro. En el infinito libro del "Secreto de la Naturaleza". Poco puedo leer. William Shakespeare Mil pies hacia abajo, la selva: un telón de terciopelo verde, corroído por el tiempo y la lluvia que han abierto pequeñas ventanas. Foto: Olmo Torres T. Foto: Olmo Torres T. 47

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