Edición Cenotes Segunda parte
Sobre la pared vertical del cenote que seextendíahacia laprofundidad, localicé la entrada a la cueva por un pasajehorizontal casi adosmetrosde profundidad, penetramos al pasaje moderadamente decorado; conecté nuestra línea a la línea permanente de la cueva y en ese momento de acuerdo con el plan de buceo Simón tomaba la delantera, para evitar las perturbaciones que mis burbujas pudieran generar y quemodificarían las lecturas de oxigeno del sensor. Eché un ultimo vistazo hacia la en- trada que se delineaba en un espejo de luz azul contrastante, que se di- luía y dejaba un vacío oscuro entre ella y la luz amarilla de mi lámpara primaria alumbrandouncandelabro de espeleotemas blancas. Avanzamos15min. conrespiraciones lentas y plenas de ingravidez por el túnel de paredes desnudas y orien- tación nor-noroeste, la decoración se había terminado en la caverna y el pasaje no corría en dirección al litoral, nuestras burbujas se impac- taban en el techo desprendiendo diversosmaterialesquegenerabanun lluvia de sólidos que se precipitaban hacia el suelo y nublaban nuestras lámparas, rebotando el haz de luz y provocando una ceguera amarilla deslumbrante (la caída de partículas del techo se denomina en buceo de cuevas: percolación). La inmersión tendría un tiempo de fondo máximo de 110 minutos a una profundidad de 16 m, sin requerimiento de descompresión. Hicimos los últimos ajustes al equipo y el sensor multiparámetro en la camioneta. El lugar escogido para entrar al sistema es un cenote circular, de 50 m de diámetro; paredes verticales y rodeado por elementos de selva baja caducifolia, como: Ficus, Manilkara zapota (chicozapote) y por algunas matas del mangle Avicennia germinans ; la superficie del agua se encuentra entre uno y dos metros por debajo del te- rreno circundante. Con un paso de gigante entramos al agua relativamente clara. Una vez completados los protocolos de superficie, rompimos el espejo del agua a las 10:09. Con la estación del lado izquierdo, Simón se colocó la sonda multiparámetro del lado derecho, en tanto yo ins- talé la línea de vida desde la superficie. La línea describió un ángulo de 90 0 a la derecha casi hasta topar con pared, sobre la cual se proyectó la sombra de Simón, perfecta posición de rana. En ese punto el piso se abre como una garganta o un cenote en el piso de la cueva, Simón liberó aire de sus alas y sin perder la horizontal lo ví desaparecer. El conducto lleva al nivel profundo de la cueva entre 12 y 14mts., donde la línea presenta una “T” invertida, fue la primera vez que ví unmarcador direccional apuntando hacia arriba. Al llegar al pasaje profundo noté que por debajo de la línea de vida una superficie liquida diferente, con ligeras ondulaciones cristalinas, se movía en dirección oeste por debajo de la masa de agua que se movía hacia el este; tomé nota. En los estudios físicos de hidrodiná- mica a este fenómeno se le llama "cabalgamiento" y ocurre cuando dos sustancias de diferentes densidades en contacto, y la superficie de una trata de arrastrar a la otra en la dirección de su movimiento. El pasaje se hizo más profundo y quedamos sumergidos completa- mente en la masa de agua de fondo. En un último vistaso hacia atrás, se delineaba en un espejo de luz azul contrastante diluío que dejaba un vacío oscuro y un candelabro de espeleotemas blancas. Haloclina. Una superficie liquida diferente, con ligeras ondulaciones cristalinas en movimiento. Foto: Olmo Torres T. Foto: Olmo Torres T. 48
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