ESPACIO PROFUNDO 129

Nikté o Flor de Mayo Plumeria Rubra Ritual ancestral: Travesía Sagrada Maya Los antiguos mayas realizaron durante unos 10 siglos peregrinaciones en honor a la diosa Ixchel, la diosa de los ciclos lunares, de la fecundidad, el tejido y la pintura, de la medicina, adivinación, pesca y tempestades. Unos 500 años antes de Cristo, las peregrinaciones hacia su oráculo en la isla de Cuzami l , hoy Cozumel , part ían desde las más recóndi tas c iudades del mundo maya. Puertos como: Xamanhá (Playa del Carmen) y Polé (Xcaret), servían de puente para cruzar las profundas aguas del Caribe y venerarla. Así fue hasta mediados del siglo XVI, cuando la Corona española prohibió la navegación a los indígenas y su adoratorio desapareció. Sólo quien lleva en sus labios el poder de la oración, sólo quien guarda en su regazo la gratitud de una ofrenda, sólo quien ve en el esfuerzo físico una forma de sacrificio, sabe del profundo significado que tiene ser parte de una peregrinación como la Travesía Sagrada Maya. L a r e c r e a c i ó n d e l a Travesía Sagrada Maya, iniciativa del Parque Xcaret en coordinación con los municipios de Cozumel y Solidaridad, recupera la memor ia escr i ta en los gl i fos, narrada por los cronistas de Indias e interpretada por los estudiosos mayistas, la figura de Ixchel invita a entender el profundo nexo que tienen las fuerzas naturales con la naturaleza humana. Los part icipantes de la travesía sagrada, nos muestran lo que logra la discipl ina, la actitud, la fe y el trabajo en equipo. Itzamná es el señor de los cielos, la noche y el día. Es un dios viejo, jefe del panteón maya. Se con- cibe también como un dios solar, y, de acuerdo con la cosmogoníamaya, cuando hay eclipses es señal de su unión con la diosa lunar Ixchel. Mercedes de la Garza, al referirse a la representación de diosas madre en los códices posclásicos y las referencias de ellas en las fuentes escritas, señala que éstas “hablan de la existencia de una gran diosa madre relacionada con la Luna, la medicina, los partos y las labores propias de ese sexo, como el tejido” (1998, p. 119). El marcado ca- rácter sexual de Ixchel la convierte también en una diosa de la sensualidad, lo cual, por asociación de ideas, la liga a las flores, como la famosa Nikté, característica de zonas cálidas. Códice Madrid 10

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