Edición 167

El proceso de captura no se controlaba en absoluto: no se hacía fotoidentificación, ni biopsiasparaobtencióndeADN. Si durante la captura se mataba a alguna orca no había consecuencias, si una orca moría, se deshacían del cuerpo y se capturaba otra. Querían mostrar al mundo que la captura de un animal para un delfinario requiere la muerte violenta de muchos otros. Dado que para que un delfín, una orca o una beluga se pueda adaptar a la cautividad es preciso que sea una cría o muy joven, los cazadores suelen atacar a toda una manada, para separar a sus crías. Como son animales sociales, todo el grupo reacciona al ataque, defen- diendo a sus pequeños. Por ello la mayoría de las veces es preciso ma- sacrar a muchos de los componentes de la manada. De los ejemplares capturados posteriormente sehaceuna selección, en la cual sedescartan algunos, a los que también dan muerte o son abandonados a su suerte. Como los cetáceos en cautividad duran poco porque mueren muy prematuramente, es preciso reponerlos, y de ahí el constante negocio de la captura sigue diezmando manadas enteras. Puedes ver todo esto en este vídeo. Foto: Free Russian Whales Las instalaciones de la Bahía de Srednyaya donde se mantienen cautivas a orcas y belugas se le denomina “Cárcel de Ballenas”. Las piscinas cubiertas son para las orcas de mayor valor comercial, y las al aire libre son para las belugas. En esta instalación se han encontrado 12 orcas y 90 belugas. Los voluntarios volvieron de la expedición con mucha información valiosa para mostrar al mundo y a las autoridades. Pudieron fil- mar a 12 orcas y 90 belugas en una “base de adaptación” en Srednyaya Bay, Nakhodka, que los cazadores tenían como punto de concen- tración de animales para su posterior venta, principalmente a los delfinarios chinos, cuyo número no para de crecer año a año. Se cree que por una orca pueden recibir un precio entre 1 y 6 millones de euros. Sus imágenes dieron la vuelta al mundo en noviembrede2018. Los animales estabanhaci- nados en pequeñas piscinas, las belugas al aire libre y las orcas en espacios cubiertos. En otro vídeo se puede ver como una grúa eleva una orca y la pone en un tanque, en las labores de preparación para su transporte a un destino desconocidopara los activistas. Se cree que los cetáceos iban a ser vendidos a los delfinarios chinos. Losperiódicos rusos informarondeque las cuatro empresas que operaban en la zona (Oceanarium DV, Afalina, White Whale/Bely Kit y Sochi Dolphinarium) habían exportado 15 orcas y 200 belugas a China en los últimos 5 años. Estas empresas alegaban que tenían permiso para capturar a estos animales. ¿Especies protegidas? Conocer la legalidad de la captura de cetáceos es realmente complicado y responde, como ocurresiempreenel casode recursosmarinos, a convenios internacionalesquefirman lospaíses y que acatan o no en función de si les interesa. La realidad es que la Comisión Ballenera Inter- 49

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