Edición 190

Mesoamérica, con lo cual, sus comerciantes intercam- biaban los productos locales, como la obsidiana, por otros difíciles de conseguir en la región, como la sal, las conchas marinas, las plumas de aves exóticas y las pieles de otros animales selvátivos, etc. El descubrimiento de las pinturas murales de Teoti- huacan se fue dando paulatinamente. Agustín Villagra (1988) comenta que todo inició en el “Templo de la Agricultura”, cuando en 1884 Leopoldo Batres descubre la pintura llamada “El Búho” en la esquina suroeste de dicho edificio. Conjunto habitacional teotihuacano Tetitla Es un sitio arqueológico conocido por sus impresionantes murales y su diseño arquitectónico que refleja la vida de la élite teotihuacana. Se le conoce como "Casa Internacional" debido a la calidad y estilo de sus pinturas murales, que combinan elementos teotihuacanos, del Golfo, oaxaqueños y mayas. Los murales representan diversas figuras como fe- linos, aves rapaces, dei- dades de la fertilidad y buzos, así como elemen- tos mayas como dioses, hombres , serpientes y fragmentos de escritu- ra, lo que sugiere la pre- sencia de comerciantes o embajadores. El conjunto arquitectónico de Tetitla se caracteriza por sus patios interiores, hacia los cuales se abren las habitaciones. Estos patios eran espacios importantes para la vida social y religiosa de sus habitantes. Además de los murales cuenta con altares, pórticos y pasillos que se conectan entre si. Tetitla, junto con otros conjuntos como Atetelco, Zacuala y Yayahuala, forma parte de un área que se considera un sector preferido por la élite teotihuacana, posiblemente debido a su orientación hacia el oeste, donde se encuentra la Pirámide del Sol. El conjunto habitacional es un testimonio de la comple- jidad y sofisticación de la organización urbana y cultural de Teotihuacán. Para contestarnos esta pregunta retomaremos algunos antecedentes históricos: Teotihuacan fue formado por grupos provenientes de diferentes lugares, lo cual lo convirtió en un mosaico pluricultural. Comenzó a consolidarse cuando las pequeñas aldeas que habían ido surgiendo dos o tres siglos antes de nuestra era, empezaron a entretejerse alrededor del año 200 a. C. Poco a poco fue aumentando la población, incluso de manera drástica por acontecimientos como la erup- ción del volcán Xitle, al sur de la ciudad de México, lo que ocasionó el abando- no de diversas áreas de Texcoco. La explotación de las minas de obsidiana en el actual Estado de Hidalgo (Otumba y Cerro de las Nava- jas, principalmente) consolidó aún más a Teotihuacan. Su desarrollo y ex- tensión territorial c rec i ó f avor ab l e - mente hasta conver- tirse en un Estado poderoso que ejercía una gran influencia cultural y comercial a lo largo de toda Imagenes: mediateca.inah.gob.mx 31

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